“Y Fujimori movió ficha…”
No he visto un gobierno que haya hecho tanto el ridículo como el japonés en el caso del sátrapa Fujimori. Ha sido y es, el hazmerreir internacional en éste tema. Hace cuatro años cuando “Fuji” salió del Perú por la puerta de atrás, despidiéndose a la francesa, nos mostró toda su mezquindaz y falta de verguenza.
Llegó semiclandestinamente a Japón utilizando el arma de su ciudadanía japonesa para no tener problemas de entrada ni estancia a pesar de que el gobierno japonés debiera haberle quitado la nacionalidad “ipso facto” pues la ley expresamente prohibe que cualquier ciudadano japonés sea presidente en otro pais. Fujimori lo fué de Perú. Y además renunció a su presidencia, por fax, desde Japón.
La ley japonesa igualmente obliga a los japoneses nacidos en otro pais a que, a los 20 años, elijan entre la nacionalidad de origen o la japonesa. Si aceptan la japonesa pierden la otra y viceversa. Fujimori ha mantenido, y mantiene las dos al mismo tiempo. El gobierno japonés debería haberle obligado durante su estancia a cumplir con la ley o, en cualquier caso, actuar “de oficio” y anularle una de las dos. Por lo visto, la ley debe ser para el resto de los mortales.
Durante su estancia en Japón ha vivido a cuerpo de rey, protegido por la derecha recalcitrante del pais, y ha conseguido que el gobierno amparándose en que es “ciudadano japonés” no lo haya extraditado a Perú, ( pais al que el gobierno nipón no se ha dignado contestar sobre sus peticiones ) donde tiene 23 causas pendientes y orden de búsqueda y captura internacional por parte del F.B.I.
Ahora Fujimori, ha dado nuevas pruebas de lo ruín que es, saliendo otra vez por la puerta de servicio y entrando en Chile, ésta vez como ciudadano peruano y, utilizando pasaporte del mismo pais, dando incluso prueba de su irresponsabilidad al llegar en un momento en el que Chile y Perú mantienen relaciones tensas por conflictos territoriales de índole pesquero.
Y a todo esto el gobierno japonés que sigue sin enterarse de como es el susodicho Fujimori, pide encarecidamente a las autoridades chilenas respeto procesal para el detenido como “ciudadano japonés que es”, en una clara injerencia sobre la peticiones peruanas. Si se ha declarado peruano, expresa y voluntariamente al llegar a Chile, Japón debería optar por una retirada silenciosa.
Pero es el pago encubierto por el asalto de la embajada nipona en Lima hace unos años, según parece… Sólo falta en esta obra de teatro que el gobierno nipón pida la extradicción de la chilena más famosa: Anita Alvarado...
nairbic — 15-11-2005 02:38:20
x — 15-11-2005 07:12:49
Matu — 15-11-2005 19:19:05
x — 15-11-2005 23:53:18
Laviga — 16-11-2005 02:20:10
Matu — 17-11-2005 19:50:55