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Sábados de Gloria...? (II)

Archivado en General • Fecha: 26-06-2006 15:21:19

Sábados de Gloria...? (II)

Generalmente, el tercer sábado de cada mes los amigos de “Club Bravo” nos reunimos en Kawasaki para celebrar una cena española. Solemos acudir dos españoles, “nairbic”, al que habréis visto comentar en algunas ocasiones, gran historiador, exiliado voluntario y, el que esto suscribe, “X”, torero de a pie. El resto de asistentes suelen ser japoneses que hablan español medianamente bien. Comenzamos a cenar a las 7 de la tarde, -el que llegue tarde que se joda, ya lo saben-, y es obligatorio que cada uno de los asistentes lleve una botella de vino español. La casa, es decir, mismamente yo, obsequia con sangría a discreción y elabora el condumio colectivo correspondiente a ese día.

Entre los asistentes mas destacados, -aunque hay otros que acuden esporadicamente-, se encuentran los que citaré a continuación. Hiro, “El Cholo” Ishii, representante de vinos españoles en Japón, forofo del Atlético de Madrid y enamorado perdidamente de una guapa española, según se dice, becaria en Japón, que no le hace ni el más mínimo caso. “Mucho arroz p`a poco pollo”, que diríamos en mi tierra. Hirayama-san, ex-banquero de Mitsubishi, que quiere irse a vivir a España durante unos años, en plan sabático. Un trotamundos que vivió en Brasil y Venezuela durante varios años. Lina, “bailaora” de flamenco y amante en exceso del ron Bacardí y del “bocata” de tortilla de patatas. Taka-san, estudiante de español y aprendiz de cocina adelantado, buen bebedor y mejor comedor. Su frase más famosa es la siguiente: “Yo no se si vengo aquí para aprender español o solo para comer”. Y finalmente, “Tetitas de chocolate” (“choco no oppai-chan” en japo). Amante de la bebida, de la buena comida y… de estudiar, lo menos posible. Habla y discute hasta por los codos. Y si tiene encima alguna copilla de más, no se calla ni debajo del agua.

Como podeis ver una cuadrilla muy apañadita y diversa, pero vamos con la última que tiene su porqué. El apodo de “Tetitas de chocolate” surgió en una de estas cenas. Era el mes de marzo, más o menos. Asistia a la misma, por primera vez, un japo cuarentón, divorciado, directivo de una multinacional norteamericana de bebidas y un poco putero, ya que en tres horas o cuatro lo llamaron al móvil diferentes “asistentas sexuales” preguntándole donde iba a pasar la noche. Nuestra amiga, oppai-chan, había regresado de vacaciones de Hawaii en esa semana. Y como son todas las mujeres … luciendo moreno playero, acompañado del escote correspondiente y marcando canalillo insinuante.

El japo, de nombre Makoto, se bebió en un santiamén dos botellas de “Sangre de Toro” y se puso más caliente y salido que un novio primerizo. A pesar de los presentes y, además que era la primera vez que iba, le comenzó a decir lindezas como éstas: ii Te comeria esas dos tetitas de chocolate !!, o… ii puedo probarlas o tocarlas !! etc... Incluso se la quería llevar esa misma noche a un “love hoteru”. Y “Tetitas de chocolate” dandole largas y toreandolo, templando y mandando, que para eso vivió en Sudamérica y en España varios años. Se acaba la cena y visto que no lograba cortar oreja ni completar faena, el susodicho Makoto cogió un taxi y desapareció no, sin antes, echarle la última mirada y pedirle con un guiño que lo acompañara. Nunca más volvió por allí. Proximamente os contaré otra parte de esta historia. Mi venganza contra Makoto.

Escrito por Paco Ortega
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Comentarios

  1. A ver, que me han quedado varias dudas:
    Las cenas, ¿son siempre en tu casa?
    ¿Qué requisitos hay que cumplir para formar parte de ese selecto club?
    Si una (yo, por ejemplo) está por allí de paso ¿puede autoinvitarse?

    Kotinussa — 28-06-2006 15:46:58


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